Introducción

Los errores humanos son tan peligrosos como los fallos técnicos en el acceso por cuerda. Estos errores, llamados “casi accidente”, incluyen acciones como olvidar conectar la pernera del arnés o enganchar un mosquetón en el punto incorrecto. Aunque no resulten en daños inmediatos, representan oportunidades de aprendizaje crítico para mejorar la seguridad y prevenir futuros accidentes. Sin embargo, para que otros puedan aprender de ellos, es fundamental que los técnicos los reporten a sus empresas.

¿Qué puede salir mal?

  1. Falta de reporte: Un incidente sin daño, como una caída leve que no cause lesiones, puede no ser reportado. Pero sin esta información, la empresa pierde la oportunidad de mejorar los protocolos de seguridad y evitar que el mismo incidente escale en gravedad.
  2. Patrones de error: Cuando los incidentes se reportan, es posible identificar patrones y prevenir futuros errores. Estudios, como la teoría de Frank E. Bird, Jr. (Fue un experto en seguridad industrial (EE. UU.) muy conocido por estudiar accidentes laborales y su prevención), indican que un gran número de incidentes menores puede derivar en un accidente grave si no se toman medidas preventivas.
  3. Riesgo de autoencubrimiento: A veces, los técnicos no reportan errores porque sienten vergüenza o desean evitar consecuencias. Pero la información de estos incidentes puede ser valiosa para implementar cambios y reforzar la seguridad.

Caso práctico: Durante la limpieza de ventanas en un edificio alto, un equipo no verificó que la cuerda alcanzara el suelo. A mitad del trabajo, se dieron cuenta de que no tenían suficiente cuerda y debieron esperar en una posición segura mientras otros técnicos recolocaban las cuerdas. La causa fue la falta de previsión al no comprobar la longitud de la cuerda, lo cual podría haberse evitado con un chequeo adecuado antes de comenzar.

Razones por las que ocurren los fallos Las causas de estos errores pueden ser diversas:

  • Falta de juicio: Una decisión rápida, sin un análisis completo, puede resultar en un error peligroso.
  • Atajos y prisa: La presión de tiempo puede llevar a ignorar pasos importantes en los procedimientos.
  • Cultura de culpa: Si la empresa castiga los errores, los técnicos pueden preferir no reportarlos.
  • Falta de comunicación: La mala comunicación entre el equipo aumenta la probabilidad de fallos, especialmente en tareas complejas.
  • Exceso de confianza: La familiaridad con una tarea puede generar una falsa sensación de seguridad.
  • Supervisión deficiente: La falta de supervisores experimentados limita la capacidad del equipo para corregir errores antes de que ocurran.

Cómo prevenir y responder ante estos incidentes Para reducir los incidentes sin daño y aprovechar las oportunidades de aprendizaje, es recomendable:

  1. Evaluar cada tarea con tranquilidad: La reflexión ayuda a reducir los fallos de juicio. Tómate el tiempo de analizar cada tarea, incluso si ya se ha realizado antes.
  2. Dedicar el tiempo necesario para cada trabajo: La prisa es enemiga de la seguridad. Planifica bien las tareas para evitar que los técnicos sientan la necesidad de acelerar.
  3. Fomentar la cultura de reporte: Permite que los técnicos informen de errores sin temor a represalias, incluso de manera anónima si es necesario. Así, la información se convierte en una herramienta de mejora.
  4. Mantener altos estándares de supervisión: Los supervisores deben ser competentes y en número suficiente. Su función es guiar, corregir y enseñar a los técnicos menos experimentados.
  5. Formación continua en riesgos: Cada técnico debe conocer los riesgos de cada tarea. La formación debe ser constante y específica para cada situación o cambio en el entorno de trabajo.
  6. Garantizar una comunicación efectiva: Valora las particularidades de cada tarea y fomenta la comunicación clara. Pregúntate: «¿Qué es diferente en esta tarea hoy?»
  7. Revisar y actualizar procedimientos: Los métodos de trabajo evolucionan, y es importante adoptar prácticas eficientes y seguras, revisando los procedimientos periódicamente.
  8. Promover una cultura de aprendizaje: Fomentar el aprendizaje a partir de los errores sin penalizar fomenta una mayor transparencia y seguridad.

Consideraciones adicionales

  • Incentivar la discusión abierta sobre incidentes sin daño: Los técnicos deben sentir que pueden compartir sus experiencias sin ser juzgados. Esto puede lograrse mediante charlas de seguridad y evaluaciones de tareas en las que todos participen.
  • Utilizar las hojas temáticas como herramientas de prevención: Estos documentos son un recordatorio práctico para reforzar los puntos clave en la prevención de accidentes.

Acción recomendada Revisa el sistema de gestión de la empresa e integra procedimientos claros y detallados para el reporte de incidentes sin daño.

Referencias y lectura adicional Para ampliar la información, consulta el Código de Prácticas de IRATA y recursos de la Guia técnica para la evaluación y los riesgos relativos la utilización de equipos de trabajo en pag 120 a 125 y en la pagina de la Fundacion Estatal para prevención de riesgos laborales en su manual que incluyen guías sobre reducción de errores y enfoques para mejorar la seguridad mediante el comportamiento humano en los trabajos en altura.

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